El documento recoge los principales datos económicos, sociales y de producción de las cooperativas agroalimentarias de la región elaborados por el Observatorio Socioeconómico del Cooperativismo Agroalimentario de Castilla-La Mancha a través de Fundación CooperActiva.
Cooperativas Agro-alimentarias Castilla-La Mancha ha elaborado un nuevo estudio que analiza en profundidad la situación del cooperativismo agroalimentario en nuestra comunidad autónoma durante el año 2024. En la era del dato, organizamos, presentamos explicamos la su historia que no hace más que constatar la importancia que tiene no solamente para la economía de nuestra región, sino para garantizar la sostenibilidad social, medioambiental y territorial de nuestros pueblos.
El cooperativismo, desde el medio rural, contribuye a la generación de riqueza
El cooperativismo agroalimentario sigue demostrando su contribución al PIB de la región con más de 2.868,9 millones de euros, un 7,3% más que en el año anterior. Un modelo de negocio que aporta el 43,2% a la producción agraria de la región y el 4,2% a la producción agraria nacional.
Nuestro modelo cooperativo aporta el 37,4% del valor de la industria manufacturera de la región y el 25% del PIB de toda la industria regional.
Este modelo de negocio se asienta en 297 municipios de la región (32,3% de los existentes).
Este documento, que cuenta con el apoyo de la Consejería de Economía, Empresas y Empleo a través de la línea de ayudas directas del programa de apoyo a la creación y al empleo en cooperativas y sociedades laborales de Castilla-La Mancha, nos muestra la importancia que el modelo tiene para nuestra región, siendo un sector estratégico, dinámico y que está apostando por seguir avanzando en la calidad y la generación de valor pese a enfrentarse a factores externos asociados a turbulencias asociadas a movimientos geopolíticos y climáticos que dificultan el trabajo de este sector pero que pese a ello, muestra su resiliencia y fortaleza en una economía de mercado.
Número de cooperativas en la región
El modelo cooperativo agroalimentario cuenta con 536 cooperativas de primer grado y SAT (estas últimas con marcado carácter social, ya que el censo regional existe 739 activas con cierto carácter familiar), siendo un colectivo muy atomizado. En cuanto a cooperativas de segundo grado contamos con 22 en toda la región. Aquí cabe señalar que las cooperativas agroalimentarias representan el 53,9% del conjunto de entidades de Economía Social.
Las importancia de las personas en el modelo cooperativo
Las personas son el eje que mueve nuestras cooperativas. Contamos con 6.386 puestos de trabajo en cooperativas de primer grado y SAT y 234 puestos en cooperativas de segundo grado. En total 6.620 puestos de trabajo directos, de los cuales el 73% son fijos, lo que demuestra la estabilidad del empleo. Representamos algo más del 11% del empleo total del sector primario de nuestra región.
En cuanto a la base social, son 158.665 personas las que forman parte del modelo cooperativo, donde aún hay grandes retos que afectan al cambio de cultura y del modelo sistémico que ha afectado al modelo durante décadas. Así es necesario seguir avanzando para una igualdad efectiva (la mujer representa el 28,7% de la base social, frente al 71,3% de hombres). Hoy por hoy, las personas que forman parte de la base social de las cooperativas representan el 9,1% de la población activa de Castilla-La Mancha.
La integración de personas en cooperativas de segundo grado sigue creciendo, fruto del proceso de concentración de la oferta, siendo ya 65.852 personas las que están integradas en cooperativas de segundo grado.
Uno de los grandes retos a los que seguimos enfrentándonos es la falta de participación de jóvenes en el sector. El porcentaje de menores de 40% solamente es del 5,8%.
La dimensión del modelo cooperativo
Si hablamos de dimensión, las cooperativas de Castilla-La Mancha aún tienen camino por recorrer en la concentración de la oferta. El valor medio de la comercialización está en 4,5 millones de euros, frente a los 9,2 millones de euros a nivel nacional.
Las cooperativas de mayor dimensión hasta el TOP 40, su volumen de negocio ha crecido un 30% en el último año.
El 18,1% de las cooperativas de primer grado concentran el 67,9% del valor generado y el 22,7% de las cooperativas de segundo grado el 68,3% del valor generado.
Estructura sectorial
Por sectores productivos, sigue predominando la importancia del sector vitivinícola con el 32,2% del valor, seguido de aceite de oliva con el 17,4%, alimentación animal con el 11,7%, frutas y hortalizas con el 11,5%, ganadería (carne y leche) con el 6,3%, cultivos herbáceos con el 5,1%, frutos secos con el 1,2% y forrajes con el 0,2%. En cuanto a secciones auxiliares, suministros representa el 12,5% de la facturación, y servicios, pese a su crecimiento, sigue representando un 0,9%.
Mercados exteriores
El comercio internacional es una oportunidad importante para el modelo cooperativo y para nuestro sector, pese a enfrentarnos a situaciones convulsas como es la invasión de Ucrania, tensiones geopolíticas y efectos asociados a la inflación y el incremento de precios que en estos años se produjo de inputs e insumos provocados por los efectos de la sequía, mostramos los datos más relevantes de la comercialización de las cooperativas en el exterior. Hoy por hoy en este estudio mostramos la vocación exportadora de las cooperativas de la región. En la UE las cooperativas de primer grado y SAT facturan 353,3 millones de euros y las de segundo grado 77,8 millones de euros. En cuanto al resto del mundo, aún hay un gran trabajo por hacer. Las cooperativas de primer grado y SAT comercializan 32,2 millones de euros y las de segundo grado 23,2 millones de euros.
Retos
El modelo cooperativo es y sigue siendo un agente clave para regular la producción de alimentos desde el medio rural y para llegar a todos los eslabones de la cadena de valor y alimentar el medio urbano.
Es necesario seguir dando pasos en la digitalización, la sostenibilidad, la mejora de la dimensión y la internacionalización. El modelo cooperativo es y debe seguir siendo un agente clave de fijación de población en el medio rural, de garantizar la sostenibilidad y avanzar en el relevo generacional, así como en la diversificación de bienes y servicios en la parte agraria y no agraria (fruto del conocimiento y de las necesidades de su base social y empleo).

